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¿Cómo identificar el moquillo en los perros?

perro con mirada triste acostado en el suelo

El moquillo canino está considerado como una de las enfermedades más serias que puede contraer un perro. Dada su naturaleza altamente contagiosa, la condición ha sido una causa de muerte importante no solo para los perros domésticos, sino también para otros animales.

Sigue leyendo a continuación y conoce todo lo que debes saber sobre el moquillo en perros: qué lo causa, cuáles son sus síntomas, cómo se trasmite, cómo se diagnostica y en qué consiste su tratamiento.

También podrás ver información sobre los principales factores de riesgo, la importancia de la vacunación, la dieta adecuada para un perro con moquillo y el uso de remedios caseros durante su recuperación.

Nota. Durante la redacción de este artículo se consultaron fuentes oficiales, como el Manual Veterinario de Merck, el sitio web especializado Fetch by WebMD y la Asociación Americana de Medicina Veterinaria. Aun así, considera que la información brindada no pretende reemplazar el diagnóstico y las orientaciones de tu veterinario.

¿Qué es el moquillo y qué lo causa?

El moquillo, distemper o enfermedad de Carré es una infección viral que afecta principalmente a los perros, aunque también puede infectar a algunos animales salvajes, como hurones, zorrillos y mapaches. El perro se considera un “huésped reservorio”, lo que significa que el virus del moquillo prefiere infectar a los perros y usarlos como fuente de infección 1.

Es una enfermedad de acción multi-sistémica, que daña los sistemas respiratorio, gastrointestinal, nervioso central, así como las membranas conjuntivales del ojo. En muchos casos, el moquillo suele ser mortal.

Si al igual que muchos otros dueños de perros te has estado preguntando cuál es la causa exacta de esta condición, te interesará saber que el moquillo es causado por un tipo de paramixovirus estrechamente relacionado con los virus del sarampión y la peste bovina. Comúnmente se le conoce como virus del moquillo canino.

¿Cuáles son los síntomas del moquillo en los perros?

Una duda muy frecuente es: ¿Cómo saber si mi perro tiene moquillo?

Lo primero a tener en cuenta es que los perros con moquillo pueden experimentar una amplia variedad de síntomas, dependiendo de qué tan avanzada esté la enfermedad. Tu perro podría mostrar síntomas de infección en el tracto gastrointestinal, en el tracto respiratorio, en el cerebro y la médula espinal.

De forma general, estos son los signos y síntomas comunes del moquillo en los perros 2:

  • Fiebre
  • Secreción nasal y ocular (acuosa y clara, o gruesa y purulenta)
  • Pérdida de apetito
  • Letargo
  • Vómitos y diarrea
  • Tos y estornudos
  • Dificultad para respirar
  • Endurecimiento de la nariz y las almohadillas de las patas
  • Inflamación de varias partes del ojo
  • Cambios en el esmalte dental
  • Infecciones bacterianas secundarias (neumonía)

perro con secreción, fiebre y falta de apetito

Después de varias semanas, pueden aparecer diferentes síntomas neurológicos, incluyendo:

  • Espasmos musculares
  • Debilidad o parálisis
  • Movimientos descoordinados
  • Aumento de la sensibilidad al tacto o al dolor
  • Convulsiones

Nota. Las convulsiones pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero aquellas en las que el perro parece estar “masticando chicle” son exclusivas del moquillo.

Típicamente, los síntomas respiratorios y gastrointestinales aparecen antes que los síntomas neurológicos.

Ver más adelante: ¿Por Qué Mi Perro Tiene Diarrea y Vómito? ¿Qué Puedo Hacer?

Síntomas del moquillo canino por etapas

Primera etapa

El primer síntoma del moquillo en los perros suele ser una secreción acuosa o purulenta en los ojos, seguida de fiebre, pérdida de apetito y una secreción nasal clara. La mayoría de los perros infectados desarrollan fiebre alrededor de 3 a 6 días después del contagio, pero los síntomas iniciales siempre dependerán de cómo reaccione la mascota y de su gravedad.

Los síntomas comunes en las primeras fases del moquillo canino son fiebre, secreción anormal (ojos y nariz), letargo, pérdida del apetito, vómitos, diarreas y tos.

La fase aguda del moquillo también se caracteriza por un endurecimiento y agrandamiento de las almohadillas y la nariz (hiperqueratosis).

Segunda etapa

Una vez que el virus progresa y ataca el sistema nervioso central, el perro puede empezar a mostrar síntomas neurológicos. Estas señales son particularmente inquietantes para los propietarios.

  • Inclinación de cabeza
  • Vueltas en círculo
  • Parálisis parcial o total
  • Convulsiones
  • Nistagmo (movimientos involuntarios y repetitivos de los ojos)
  • Espasmos musculares
  • Convulsiones con aumento de la salivación y movimientos de masticación

En sus fases más avanzadas, el moquillo canino puede resultar en la muerte del animal.

Consulta siempre al veterinario si tu perro exhibe síntomas sospechosos que puedan asociarse al moquillo. Esto es especialmente importante si se trata de un perro no vacunado o un cachorro.

¿Cómo se produce el contagio?

El moquillo canino se puede transmitir a través del contacto directo con un animal u objeto infectado, a través del aire y a través de la placenta. Un perro sano puede contagiarse fácilmente si entra en contacto con la orina, la sangre o la saliva de otro perro con moquillo.

  • Exposición al aire infectado. Un perro u otro animal que tenga moquillo puede liberar gotas de saliva al toser, estornudar o ladrar. Estas gotas pueden quedarse circulando en el aire en forma de aerosol, o caer sobre las superficies cercanas.
  • Contacto con objetos o sustancias contaminadas. Esta es otra forma de contagio muy frecuente. Tu mascota puede contraer el virus del moquillo canino al entrar en contacto con recipientes, juguetes, alimentos y agua infectada.
  • Contacto con la sangre de la madre durante el embarazo. Las hembras pueden trasmitir el moquillo a sus crías a través de la placenta, de ahí la importancia de vacunar a la mascota en caso de querer criar.

perros jugando al aire libre

7 Datos generales a tener en cuenta

  1. Los perros infectados con moquillo pueden expulsar el virus durante varios meses, lo que aumenta el riesgo de contagio para otros perros.
  2. Este virus no sobrevive mucho tiempo en el medio ambiente, y puede ser destruido por la mayoría de los desinfectantes.
  3. El contagio no se produce solo de perro a perro, sino también de animal salvaje a perro. Recuerda que los mapaches, zorros, lobos, coyotes, zorrillos, hurones y visones también pueden infectarse. Un brote de moquillo en la población silvestre local puede poner a los perros domésticos en mayor riesgo de contraer la enfermedad.
  4. Las condiciones de vida de algunos refugios y centros de rescate (hacinamiento, estrés, etc.) suelen exacerbar la incidencia del moquillo canino.
  5. El período de incubación desde la exposición al virus hasta el desarrollo de los primeros signos clínicos en un perro no vacunado puede variar de 1 a 6 semanas. La mayoría de los perros muestran síntomas dentro de 1-4 semanas.
  6. Los perros infectados pueden transmitir el distemper tan pronto como 5 días antes al inicio de los síntomas.
  7. Después de la recuperación, un perro puede seguir transmitiendo el virus hasta por 4 meses.

¿Qué perros son más propensos al moquillo?

Todos los perros pueden contagiarse con el moquillo canino, pero los cachorros pequeños (menos de 4 meses) y los perros que no han sido vacunados contra el virus son los que tienen un mayor riesgo de infección.

Esto suele ser bastante común en cachorros y perros adolescentes que han sido comprados en tiendas de mascotas, o cuyo historial de vacunación es desconocido. Los cachorritos nacidos de madres que no han sido vacunadas también son extremadamente susceptibles.

Una vez infectado con el distemper, el cachorro sufre un debilitamiento severo. El virus puede llegar rápidamente al cerebro, causando convulsiones y temblores. En adición, su sistema inmune deprimido lo deja abierto a otras infecciones. Una de las infecciones secundarias del moquillo en cachorros es la neumonía.

Diagnóstico: ¿cómo se confirma un caso de moquillo canino?

Diagnosticar a un perro con moquillo no siempre es tarea fácil. Por un lado, los síntomas son muy variables y pueden tardar en aparecer; por el otro, las infecciones secundarias son comunes y causan síntomas similares.

El diagnóstico definitivo se logra mediante una serie de procedimientos, pero no hay ninguna prueba específica para determinar si un perro tiene moquillo o no.

El veterinario suele comenzar con un examen físico completo de la mascota, evaluando parámetros como el peso, la frecuencia cardíaca y la temperatura rectal. También puede hacer preguntas clave sobre su historial (salud, adopción, vacunación).

En caso de sospechar del moquillo, se procede a indicar un grupo de pruebas, como el análisis de sangre para ver el recuento de glóbulos rojos y glóbulos blancos. Las primeras etapas del moquillo canino se caracterizan por un estado de anemia leve y un bajo recuento de linfocitos.

Otras pruebas de diagnóstico a considerar son:

  • Pruebas adicionales de sangre (identificar posibles anticuerpos contra el virus, verificar la función de los órganos, etc.)
  • Análisis de orina
  • Reacción en cadena de la polimerasa
  • Radiografías de tórax y abdomen (si existen síntomas gastrointestinales o respiratorios)

perro siendo examinado por el veterinario

Tratamiento: ¿el moquillo en perros tiene cura?

Desafortunadamente, el tratamiento del moquillo canino solo consiste en la gestión de los síntomas y las posibles infecciones secundarias, pero hasta el momento no existe una cura para la enfermedad. El personal veterinario hará todo lo posible para apoyar al perro mientras el virus sigue su curso, pero ningún medicamento podrá curarlo.

Casi siempre se indica la hospitalización de la mascota (en condiciones de aislamiento) para poder brindarle todos los cuidados que necesita.

La atención de apoyo puede incluir la administración de líquidos intravenosos para prevenir la deshidratación, medicamentos para detener el vómito, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir la fiebre, el dolor y el malestar general, así como antibióticos para tratar cualquier infección bacteriana.

Al ser un virus, los antibióticos no ayudan a combatir el moquillo. Sin embargo, estos medicamentos suelen formar parte del tratamiento debido a la alta incidencia de infecciones bacterianas secundarias, como la neumonía.

En perros con síntomas respiratorios, el veterinario puede indicar la fisioterapia y nebulización para aflojar y eliminar cualquier secreción de los pulmones.

Si el perro no está comiendo, se le puede suministrar nutrición a través de una sonda de alimentación.

En caso de que el moquillo se encuentre muy avanzado y la mascota presente convulsiones, se introduce un tratamiento con medicamentos anticonvulsivos. Algunos perros pueden llegar a necesitar esteroides para reducir la inflamación del sistema nervioso central.

Cabe señalar que los síntomas neurológicos del distemper pueden empeorar progresivamente y no responder al tratamiento; algunos de ellos pueden persistir incluso después de la recuperación.

¿Existe una cura para el moquillo en los perros? No. El moquillo no tiene cura. El tratamiento médico va dirigido al control y la reducción de los síntomas y otras afecciones secundarias, de modo que el organismo tenga más probabilidades de recuperarse.

Cuanto antes se diagnostique y se trate la enfermedad, mejor será el pronóstico para el perro. Pero se sabe que, incluso con tratamiento, el moquillo a veces puede ser fatal.

¿Qué hacer si hay un perro con moquillo en el hogar?

Un perro sospechoso de tener moquillo, o que haya sido diagnosticado recientemente, debe mantenerse aislado, sobre todo si hay más perros en el hogar. Si los demás perros no están vacunados contra el moquillo canino, es muy importante que se les vacune lo antes posible.

Al ser tan contagioso, el moquillo puede pasar a otros perros que estén expuestos al mismo aire, o que usen los mismos juguetes, cuencos, alimentos y ropas del perro infectado. Es necesario colocar todos estos objetos en una habitación separada.

Considera acomodar al perro enfermo con mantas adicionales para mantenerlo caliente; esto es especialmente importante si tiene escalofríos y fiebre.

Teniendo en cuenta que este virus no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo del animal, la desinfección completa de la casa no es tan crítica como con otras infecciones. Mantener la rutina de limpieza habitual con un desinfectante puede ser suficiente.

Asegúrate de consultar siempre al veterinario y seguir sus recomendaciones sobre cuidados básicos, aislamiento, higiene, medicación, alimentación y tiempos de espera.

Prevención: ¿cómo prevenir la infección del moquillo?

El moquillo canino es una enfermedad prevenible. Considera las siguientes medidas preventivas para proteger a tus mascotas y reducir al mínimo su riesgo de contagio:

  1. Asegúrate de que el perro reciba la serie completa de vacunas contra el moquillo. Si tienes un cachorro, este debe recibir su primera vacuna a las 6 u 8 semanas de edad. Es importante mantenerlo alejado de cualquier perro o ambiente potencialmente infeccioso hasta que haya completado la vacunación (4-5 meses de edad).
  2. Evita saltarte el calendario general de vacunación de la mascota y mantén la vacuna del moquillo actualizada a lo largo de su vida.
  3. Mantén al perro alejado de otras mascotas y animales silvestres infectados.
  4. Evita socializar a un cachorro o perro no vacunado, especialmente en áreas donde los perros se congregan, como parques, clases y guarderías para perros.
  5. En caso de tener un hurón como animal de compañía, asegúrate de que también sea vacunado contra el moquillo canino.

perro aislado en el hogar

¿Existe una vacuna contra el moquillo en los perros?

Sí. Afortunadamente existe una vacuna efectiva contra el virus del moquillo canino. Esta se considera una vacuna básica y esencial para la salud canina, al igual que las vacunas contra la rabia o el parvovirus. Todos los perros deben recibirla, a menos que estén exentos por alguna razón médica.

Idealmente, los cachorros son vacunados cada 3 o 4 semanas, comenzando a las 6-8 semanas de edad y terminando a las 16-20 semanas. La serie de vacunas debe ser completada para lograr una inmunidad total.

La inmunización debe repetirse 1 año después, con más activaciones periódicas a lo largo de la vida adulta. El veterinario es el encargado de crear un cronograma de vacunación apropiado para tu perro, basado en el historial y los principales factores de riesgo.

El moquillo en perros es muy contagioso, pero también totalmente prevenible. La vacunación oportuna es la mejor forma de evitar un caso de distemper canino en el hogar. Vacunar a tu perro también ayuda a reducir el riesgo de infección en perros adultos inmunodeprimidos y en aquellos que no pueden recibir la vacuna.

Respuestas rápidas a Preguntas frecuentes

¿Cuándo debería sospechar del moquillo canino?

Las primeras señales de alarma que apuntan al virus del moquillo incluyen fiebre alta (≥103.5°F o 39.7°C) y secreción acuosa en los ojos y la nariz. Los ojos pueden lucir inusualmente enrojecidos. Un perro infectado se tornará cansado, letárgico y con falta de apetito.

Otros de los síntomas comunes en las etapas iniciales del moquillo son tos persistente, diarreas y vómitos.

¿Qué tiempo dura el moquillo en los perros?

La siguiente cronología simplificada muestra cuánto tiempo suele durar el virus del moquillo canino en el cuerpo del animal:

  • Día 1. Se produce la exposición al virus.
  • Día 3-8. Aparece la fiebre.
  • Día 7-12. La fiebre disminuye y desaparece gradualmente.
  • Día 8-9. El sistema inmune comienza a combatir la infección.
  • Día 14-19. Ocurre una reaparición de la fiebre junto con tos, estornudos, secreción nasal / ocular. A continuación se pueden producir síntomas neurológicos.
  • Día 14-35. Puede ocurrir la muerte si el perro está muy debilitado.
  • Día 60-90. Pueden aparecer nuevos síntomas neurológicos de la enfermedad. El perro continúa expulsando el virus, de ahí que pueda contagiar a otros perros durante varios meses.

¿Qué se le puede dar a un perro con moquillo? ¿Cómo debo alimentarlo?

Aunque es normal que el perro infectado se sienta letárgico y pierda el apetito, es fundamental tratar de mantenerlo hidratado y bien nutrido.

Asegúrate de monitorear su consumo de agua y alimentos. Si notas que el tazón de agua todavía está lleno después de 1 o 2 horas, trata de motivar al perro para que beba. En caso de negarse, deberás administrarle el agua de forma manual con ayuda de una jeringuilla.

La dosis de agua recomendada es 1 taza por cada 40 libras (18.14 kg) de peso corporal, cada 2 o 3 horas. En caso de tener vómitos, empieza gradualmente con solo 1 o 2 cucharadas cada 15 minutos. Otra alternativa de líquido que se le puede dar a un perro con moquillo es un poco de caldo de pollo o res casero (sin sal ni condimentos).

Ahora bien, si tu perro no quiere comer su comida habitual, prueba a darle un tipo de alimento enlatado más suave y fácil de digerir. Si se niega a comer, intenta abrirle la boca y trata de alimentarlo con tu mano.

A veces es necesario licuar los alimentos para suministrárselos con una jeringa. Para ello, puedes licuar la comida enlatada agregando un poco de agua o caldo. Incluye algún alimento oloroso que resulte atractivo para tu perro, por ejemplo hígado de res o de pollo.

Nota. Nunca se debe tratar de forzar los alimentos en un perro que está vomitando. Asegúrate de saber cómo debes alimentar e hidratar a un perro con vómitos.

Otra buena recomendación es la administración de un estimulante del apetito. Recuerda consultar siempre al veterinario antes de darle este o cualquier otro tipo de medicamentos / suplementos vitamínicos a un perro con moquillo.

Recomendado: ¿Tu Perro tiene Vómitos? Causas, Tipos de Vómito y Tratamiento

¿El moquillo se puede tratar con remedios caseros?

Aunque no existe un tratamiento natural capaz de curar el virus del moquillo en los perros, sí hay algunos remedios caseros que ayudan a aumentar la inmunidad, reducir la intensidad de los síntomas, combatir las infecciones secundarias y promover un mejor estado de salud general.

perro cubierto con una toalla húmeda

Aquí se incluyen:

  1. Compresas de agua fría para la fiebre. Introduce un paño limpio en un recipiente con abundante agua fría, exprímelo bien y pásalo suavemente sobre el vientre de la mascota. Repite el mismo procedimiento durante 10-15 minutos. Otra alternativa consiste en envolver una toalla húmeda bien escurrida alrededor de su cuerpo para reducir la temperatura.
  2. Humidificador para la tos y la congestión nasal. Coloca un humidificador en la habitación donde tienes al perro, ya que esto servirá para calmar la tos y descongestionar sus pulmones y vías respiratorias.
  3. Compresas de agua tibia para eliminar secreciones. Utiliza un paño suave, húmedo y tibio para limpiarle la nariz y los ojos con regularidad.
  4. Dieta rica en vitaminas, minerales y antioxidantes. Siempre que sea posible, incluye varios de estos alimentos en la comida de tu perro: frutas del bosque, frutas cítricas, brócoli, coliflor, espinacas, tomate, yogurt natural alto en probióticos, etc.
  5. Suplementos naturales con acción antibacteriana y antiviral. Consulta al veterinario sobre la administración de suplementos naturales que puedan fortalecer su función inmune, como la equinácea, la cúrcuma, el jengibre, el sello de oro, el diente de león y la clorofila.
  6. Remedios homeopáticos. Algunos veterinarios suelen recomendar el uso de tratamientos homeopáticos para ayudar a combatir el moquillo canino y sus síntomas en el hogar. Por ejemplo, el Natrum muriaticum para los estornudos durante la primera etapa del virus, la Pulsatilla para calmar la secreción e irritación de los ojos, la Hydrastis canadensis y el Arsenicum álbum para las etapas más avanzadas del distemper y el Psorinum para la etapa de recuperación.

Adicionalmente, se recomienda que el perro se mantenga lo más activo posible, haciendo algún tipo de ejercicio todos los días.

¿Mi perro puede coger moquillo si ya está vacunado?

La respuesta corta a esta pregunta es “”.

La infección por moquillo es posible en perros vacunados. Ahora bien, a pesar de que la vacuna no brinda una protección absoluta, la realidad es que seguir el protocolo de vacunación de tu perro reduce en gran medida su riesgo de enfermarse.

Teniendo en cuenta que un virus puede mutar a lo largo de los años, el objetivo de la vacuna es preparar al cuerpo del perro para que aprenda a combatirlo por sí solo en caso de producirse el contagio. En adición, es importante mantener una reactivación o actualización de la vacuna cada año.

Si tu perro ya ha sido vacunado, pero no ha recibido las actualizaciones periódicas de la vacuna, entonces existe el riesgo de contraer el moquillo si entra en contacto con un perro infectado.

La vacuna contra el moquillo no solo ayuda a atacar el virus y eliminarlo antes de que el perro se enferme, sino también a reducir la intensidad de los síntomas en caso de producirse el contagio y controlar la incidencia del virus en el medio ambiente.

¿Mi perro se recuperará del moquillo?

Como dueño, debes entender que la recuperación del moquillo canino puede tomar algún tiempo, y que incluso después de ese tiempo, puede no ser una recuperación completa. Esto es particularmente común en los perros que desarrollan síntomas neurológicos, quienes a menudo tienen un pronóstico incierto.

Incluso los perros que se recuperan por completo presentan algunos desafíos. Considera que un perro recuperado puede seguir expulsando el virus durante varias semanas, de ahí que pueda seguir siendo contagioso para otros animales en su entorno.

Los perros que solo presentan fiebre, síntomas gastrointestinales y problemas respiratorios siempre tienen un mejor pronóstico. Pero eso no significa que no puedan desarrollar secuelas y signos neurológicos más adelante.

Se sabe que un perro curado puede experimentar convulsiones y otros trastornos del sistema nervioso muchos años después, a veces en la vejez. Es importante observar a la mascota cuidadosamente para detectar posibles cambios en su comportamiento.

Ahora bien, aquellos perros que experimentan la fase más avanzada del virus, suelen necesitar más tiempo para recuperarse. En algunos casos, la medicación ayuda a controlar los síntomas, pero lamentablemente hay perros que no responden a la terapia de apoyo y terminan siendo sacrificados.

¿Qué hay de los cachorros pequeños?

Igualmente, si un cachorro sobrevive a la infección inicial, puede continuar viviendo una vida bastante normal o por el contrario, experimentar actividad convulsiva persistente e indefinida. Estos síntomas se pueden gestionar con medicamentos anticonvulsivos, pero el pronóstico exacto es muy difícil de predecir.

El desgaste del esmalte y el engrosamiento de la nariz y las almohadillas también pueden persistir de por vida.

El pronóstico y la recuperación del moquillo canino dependen de la gravedad de los síntomas que experimenta tu perro y de la rapidez con que se produce el diagnóstico.

¿El moquillo canino es contagioso para los humanos?

No. El moquillo canino no es un virus zoonótico. Eso significa que no puede contagiar a los humanos. Se han registrado algunos casos raros en los que la persona contrae una forma asintomática de la infección, pero esto solo es posible si no se ha recibido la vacuna contra el sarampión.

Todas las personas inmunizadas contra el sarampión también están protegidas contra el moquillo canino y contra este tipo de infección sin síntomas. En ese caso, el virus no puede pasar del perro infectado a su dueño.

¿Podría ser contagioso para otras mascotas?

El moquillo de los perros tampoco es contagioso para los gatos, las aves y otras mascotas comunes. Sin embargo, se advierte que los hurones domésticos si pueden contraer el virus a partir de un perro infectado.

Obviamente, el moquillo canino sí puede pasar de un perro a otro. En ese caso es importante que el animal enfermo no entre en contacto con un perro sano o no vacunado.

Nota. Existe cierta confusión acerca del moquillo en perros y el moquillo en gatos. Un perro infectado con moquillo no puede contagiar a un gato. El distemper felino es causado por un virus diferente al virus del distemper canino.

¿Qué hacer si un perro con moquillo está convulsionando?

Un perro que convulsiona experimentará lo que se conoce como “aura”, además de algunos cambios en su comportamiento. Es normal que se torne vocal (quejidos, ladridos), se ponga nervioso o comience a salivar.

Tan pronto como reconozcas los síntomas de una convulsión, ten en cuenta lo siguiente:

  • Mantén la calma y no te estreses. Utiliza una voz suave y alentadora para tranquilizar a tu perro.
  • Retira las posibles amenazas. Es importante que alejes cualquier objeto afilado o peligroso, pues tu mascota no podrá controlar sus movimientos durante una convulsión.
  • Reconforta a tu perro. Una vez pasado el episodio, acarícialo y háblale con voz cariñosa. Seguramente se siente confundido y desorientado, así que lo mejor será intentar que se acueste.
  • Contacta al veterinario. Por último, comunícale al veterinario lo sucedido, tratando de brindar información sobre la duración de la convulsión.

Advertencia. Nunca trates de sujetarle la lengua a un perro que está convulsionando. La mascota podría morderte accidentalmente.

Pensamiento final

Esperamos que el contenido del artículo haya servido para aclarar tus dudas sobre qué es el moquillo en perros y cómo puedes identificarlo. Considera siempre que la información brindada no pretende contradecir o sustituir las orientaciones de tu veterinario.

Te invitamos a seguir leyendo otras publicaciones de interés sobre algunas de las condiciones más comunes en los perros.

Referencias:

  1. https://www.merckvetmanual.com/generalized-conditions/canine-distemper/canine-distemper-overview
  2. https://www.avma.org/resources/pet-owners/petcare/canine-distemper

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