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¿Cuáles son los síntomas de la diabetes en gatos?

Diabetes en los gatos
Diabetes en gatos

¿Sabías que el número de gatos diabéticos alrededor del mundo es cada vez más alto? Al igual que en los humanos, la diabetes felina se caracteriza por una incapacidad de producir o responder adecuadamente a la hormona insulina. Como resultado, el gato experimenta niveles elevados de glucosa en sangre.

Aunque la obesidad parece ser el factor de riesgo más importante para su desarrollo, cabe señalar que la diabetes puede asociarse a otros desencadenantes. Se sabe que algunos gatos que no son obesos también pueden padecerla.

En este artículo te mostramos un resumen con lo más relevante sobre la diabetes mellitus en gatos: señales de alarma, síntomas comunes, diagnóstico y formas de tratamiento, posibles complicaciones, medidas de prevención, así como preguntas frecuentes sobre las causas, tipos, pronóstico de vida y alimentación.

Nota. Durante la redacción de este artículo se consultaron fuentes especializadas en medicina veterinaria. Aun así, la información brindada no pretende contradecir o sustituir el diagnóstico y las indicaciones de un profesional.

¿Cómo saber si un gato tiene diabetes? 7 Síntomas comunes

Es recomendable acudir al veterinario si tu gato presenta uno o varios de los siguientes síntomas inusuales 1:

Síntomas tempranos de la diabetes en gatos

1. Aumento de la sed y la micción

Cuando la glucosa no puede ingresar adecuadamente a las células se produce un aumento en la glucosa que circula por el torrente sanguíneo (hiperglucemia). Esto a su vez hace que los riñones tengan que trabajar más para filtrar todo ese exceso de glucosa en sangre, de ahí que un gato diabético elimine más agua de lo normal al orinar.

Como dueño, podrás notar que tu mascota orina con gran frecuencia y parece estar sediento todo el tiempo. Tener que rellenar su tazón de agua frecuentemente, o verlo buscando fuentes alternativas de agua (grifos, inodoros), podría indicar que tu gato es diabético.

Las altas concentraciones de glucosa en la orina de un gato con diabetes atraen cantidades excesivas de agua, lo que resulta en un aumento de la micción, un mayor riesgo de deshidratación y un aumento compensatorio de la sed.

2. Accidentes inusuales

Al orinar con gran frecuencia, es normal que los gatos diabéticos tengan “accidentes” y no siempre logren llegar a tiempo a su caja de arena. En adición, la diabetes felina suele asociarse con las infecciones del tracto urinario, un problema que también puede causar cierta incontinencia.

3. Cambios en el apetito

Mientras algunos gatos con diabetes pierden por completo el apetito, otros se tornan extremadamente hambrientos. Esto último se debe a una reacción del sistema nervioso.

Se advierte que los cambios en el apetito de un gato pueden deberse a numerosas causas, de ahí que se recomiende acudir primero al veterinario antes de sacar conclusiones apresuradas.

4. Pérdida de peso

La pérdida de peso es otro signo importante que ayuda a detectar la diabetes en gatos. Tanto en la diabetes tipo 1 como en la diabetes tipo 2, las células no pueden obtener su fuente de energía primaria, es decir, la glucosa.

Para obtener la energía que se necesita, el cuerpo recurre a otras fuentes, como la descomposición de las grasas y las proteínas. Con el tiempo esto conduce a una pérdida de peso considerable, incluso en gatos diabéticos con gran apetito.

Gatos con síntomas de diabetes

Síntomas avanzados

5. Actividad disminuida o debilidad

El estado de hiperglucemia en gatos resulta en bajos niveles de energía. El animal puede tornarse letárgico y desinteresado. Si tu gatito parece dormir más de lo normal, deja de jugar o actúa como si se estuviera escondiendo, lo mejor es consultar al veterinario.

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6. Postura anormal al caminar

Ocasionalmente, los gatos con diabetes desarrollan problemas en su sistema nervioso. Esto puede causar el trastorno llamado neuropatía diabética, en cuyo caso el gato caminaría tocando el suelo con sus corvejones. Es lo que se conoce como “postura plantígrada”.

7. Vómitos

En caso de diabetes felina avanzada, donde el cuerpo descompone la grasa para usarla como fuente de energía, ocurre la acumulación de los productos de desecho llamados cetonas. Dicha acumulación, también conocida como cetoacidosis, suele provocar náuseas y vómitos.

Aunque los vómitos ocasionales en gatos no suelen ser motivo de preocupación, el vómito frecuente puede indicar que la mascota sufre una condición peligrosa.

¿Cómo es el diagnóstico?

La diabetes felina se diagnostica mediante el análisis de las concentraciones de glucosa en sangre y orina. Los niveles persistentemente altos de glucosa en ambos fluidos son un fuerte indicador de la condición.

En adición, el veterinario necesitará información sobre cualquier signo clínico, como el aumento de la sed y la micción, o la pérdida de peso a pesar del aumento del apetito.

El diagnóstico definitivo de la diabetes mellitus en gatos suele requerir una prueba especializada llamada “prueba de fructosamina en suero”, la cual muestra los niveles promedio de glucosa en sangre durante los últimos 7-14 días 2.

¿Sabías que…?

Los gatos experimentan lo que se conoce como hiperglucemia por estrés, es decir, altas concentraciones de glucosa en sangre de forma temporal debido al estrés durante la revisión veterinaria.

Es por esto que no siempre se puede confiar en el típico análisis de sangre para diagnosticar la diabetes, ya que podría arrojar que un gato es diabético cuando en realidad no lo es.

En cambio, medir las concentraciones de la molécula fructosamina se considera un método de diagnóstico más exacto.

¿Cómo se trata la diabetes felina?

El tratamiento de la diabetes en gatos tiene 5 objetivos generales:

  1. Restaurar los niveles normales de glucosa en sangre (control glucémico).
  2. Minimizar o eliminar la pérdida de peso.
  3. Minimizar o eliminar los signos de aumento de sed y micción.
  4. Normalizar el apetito.
  5. Evitar los niveles de glucosa en sangre demasiado bajos una vez que se inicie la terapia.

Uno de los pasos clave para este tratamiento es el uso de la insulina inyectable, la cual puede ser administrada por el propio dueño una vez que haya aprendido cómo hacerlo.

Idealmente, el veterinario comenzará administrando la insulina de manera intermitente y midiendo el azúcar en sangre durante un período de 12-24 horas. Esto le permitirá establecer el tipo de insulina y la frecuencia de dosificación que mejor controla la glucosa (tratamiento menos propenso a causar hipoglucemias).

Además de la medicación se deben adoptar restricciones dietéticas, especialmente en el consumo de carbohidratos. La restricción de los carbohidratos parece ser muy efectiva para controlar los niveles de glucosa en gatos.

En los gatos diabéticos con bajo peso se suele recomendar la administración de varias comidas al día, o permitir el acceso a los alimentos en todo momento. Sin embargo, en gatos que tienen sobrepeso se debe trabajar de la mano con el veterinario para instituir un programa de pérdida de peso.

Gato diabético en el veterinario
Recuerda que:
  • Tratar la diabetes en gatos puede parecer difícil, pero esto pronto se convierte en una rutina para la mayoría de los dueños.
  • Debes trabajar muy de cerca con un veterinario experimentado para obtener los mejores resultados.
  • Una vez que el gato ha sido diagnosticado con diabetes, lo mejor es comenzar la terapia con insulina lo antes posible.
  • Siempre debes monitorear sus niveles de glucosa en el hogar.
  • Es recomendable hacer un seguimiento del consumo de agua, el nivel de actividad, el apetito y el peso corporal.
  • Una dieta baja en carbohidratos ayuda a que los gatos diabéticos mantengan niveles saludables de azúcar en sangre.
  • Con un tratamiento cuidadoso, la diabetes de tu gato puede entrar en remisión.

Diabetes en gatos no tratada: ¿qué consecuencias tiene?

En primer lugar, los gatos con diabetes no controlada pueden desarrollar la condición conocida como cetoacidosis diabética.

Provocada por la acumulación de las sustancias químicas llamadas cetonas, la cetoacidosis es una condición grave caracterizada por un exceso de acidez en la sangre. Se considera una emergencia médica y los gatos diagnosticados con esta complicación requieren hospitalización para recibir el tratamiento adecuado.

La diabetes felina no tratada también puede derivar en daño nervioso de las extremidades posteriores, llegando a causar la postura plantígrada (el gato camina sobre sus corvejones traseros).

En algunos casos, el tratamiento con insulina puede conducir a niveles de glucosa en sangre peligrosamente bajos. Los síntomas de hipoglucemia en gatos incluyen debilidad, letargo, vómitos, falta de coordinación, convulsiones y coma.

Si no se trata, la hipoglucemia puede ser una complicación fatal; cualquier gato diabético que muestre estos signos debe comer algún alimento de inmediato.

Advertencia. Nunca intentes forzar los dedos, la comida o algún líquido en la boca de un gato convulsionado o comatoso.

Otras complicaciones de salud relacionadas con la diabetes en gatos no tratada son la deshidratación, la enfermedad hepática, las infecciones bacterianas, la depresión severa y la salud pobre del pelo y la piel.

Diabetes en gatos mayores y gaticos cachorros

La diabetes puede afectar tanto a los gatitos pequeños, como a los gatos jóvenes o más viejos; sin embargo, la condición parece afectar más a los gatos de avanzada edad. Se cree que la diabetes es frecuente en los gatos viejos porque estos han estado expuestos a causas potenciales por más tiempo.

Los expertos recomiendan que los dueños de gatos con 7 años, o más, acudan al veterinario periódicamente para examinar a su mascota. Realizar pruebas de orina regulares puede ayudar a diagnosticar la diabetes antes de que pase desapercibida.

La diabetes felina generalmente no afecta a los gatitos, pero algunos pueden padecerla si tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Aunque es poco común, se han registrado casos de diabetes en gaticos jóvenes, incluso de 1 año o menos.

Gato obeso con diabetes

5 Medidas básicas de prevención

Aunque algunos desencadenantes de la diabetes felina no se pueden evitar, por ejemplo la predisposición racial, sí existen diferentes medidas que ayudan a prevenir los altos niveles de glucosa en sangre y el desarrollo de la diabetes como tal.

1. Condición física

Ayuda a que tu gato mantenga una condición física ideal. Esto no solo se refiere a su peso, sino también a su masa muscular y cantidad de grasa corporal. Siempre es buena idea pedirle al veterinario que evalúe la condición física de tu mascota.

2. Alimentación

Asegúrate de que su alimentación sea lo más cercana posible a la dieta para la que evolucionaron los gatos, es decir, una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos. Mantener una alimentación inadecuada o excesiva a largo plazo aumenta el riesgo de obesidad, diabetes y otras complicaciones de salud.

3. Actividades

Proporciónale suficiente tiempo de juego e incluye elementos en su entorno que ayuden a disminuir el estrés, ya que esto también influye en su peso corporal.

4. Evaluaciones regulares

Acude al veterinario para exámenes y evaluaciones regulares, independientemente del cronograma de vacunas de tu gato. Un examen físico completo puede descubrir los primeros signos de la enfermedad. Por ejemplo, la tendencia al aumento o la pérdida de peso puede indicar que existe un problema de salud subyacente.

También es recomendable solicitar que le realicen pruebas periódicas de sangre y orina.

5. Medicación

Procede con cautela en caso de usar esteroides para tratar afecciones crónicas en gatos obesos. Comúnmente, los esteroides se utilizan como tratamiento del asma o bronquitis alérgica felina, la enfermedad inflamatoria intestinal y las alergias cutáneas crónicas.

Ten en cuenta que los glucocorticoides disminuyen la efectividad de la insulina en el cuerpo del gato, creando un estado de resistencia a la insulina y de diabetes en algunos casos.

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Repuestas rápidas a Preguntas frecuentes

¿Cómo debo alimentar a un gato diabético?

Tal y como hemos mencionado antes, la dieta es una parte esencial en el control de la diabetes felina. Al igual que las personas, los gatos diabéticos deben consumir una dieta saludable que les aporte gran cantidad de nutrientes y mantenga estables sus niveles de glucosa en sangre.

Esto se puede lograr mediante una dieta indicada por el veterinario, es decir, un plan alimenticio formulado especialmente para el tratamiento de gatos con diabetes, o mediante una dieta normal estrictamente controlada. En cualquier caso, el objetivo es combatir el sobrepeso y mantener a raya las hiperglicemias.

Otro elemento clave de la alimentación para gatos diabéticos es el consumo de agua. La mascota debe tener agua limpia disponible en todo momento. Considera que la reducción en el consumo excesivo de agua por parte del gato es un indicador del manejo exitoso de la diabetes.

¿Cómo mantener una dieta saludable para la diabetes en gatos?

Los expertos recomiendan 3:

  • Alimentar a tu mascota a la misma hora y con la misma cantidad de comida todos los días; esto ayudará a evitar fluctuaciones innecesarias del azúcar en sangre.
  • Planificar la administración de los alimentos y del tratamiento con insulina para que la absorción de la glucosa coincida con la acción máxima de la insulina administrada. El veterinario puede recomendar la administración del tratamiento justo después o junto con la comida.

La mayoría de los gatos diabéticos reciben 2 inyecciones diarias de insulina, administradas con 12 horas de diferencia. Idealmente, los alimentos deben ofrecerse justo antes de la próxima dosis de insulina. De esa manera, si el gato no come una comida completa, la cantidad de insulina puede ser reducida.

  • Elegir los mejores alimentos para gatos diabéticos. Opta por fuentes de proteína de alta calidad que también sean altamente digeribles, por ejemplo la carne o el huevo, en lugar de la soya o el maíz.
  • Mantener una dieta baja en carbohidratos y restringida en grasas. Trabaja de conjunto con el veterinario para determinar cuál es la ingesta calórica más adecuada.
  • Vigilar el tamaño de las porciones. La cantidad de comida es tan importante como el tipo de comida que le ofreces. Los gatos diabéticos, especialmente los obesos, deben comer una cantidad que fomente la pérdida de peso saludable. Esto puede ser alrededor del 1% de su peso corporal por semana hasta que haya alcanzado la condición corporal deseada.
  • Limitar la cantidad de golosinas a aproximadamente el 10% de la dieta total. Entre las mejores opciones se encuentran el pollo, la carne de res, el salmón, el atún y el hígado liofilizados; son alimentos ricos en proteínas y bajos en carbohidratos. Es importante brindárselos a la misma hora todos los días. Evita darle golosinas a un gato diabético si estas interfieren con su apetito durante las comidas regulares.
  • Consultar al veterinario antes de hacer cualquier cambio en la alimentación o la dosis de insulina de un gato con diabetes. Mantener el equilibrio correcto entre dieta y tratamiento ayuda a prevenir las fluctuaciones potencialmente fatales en sus niveles de glucosa en sangre.

De forma general, se recomienda que en una dieta para gatos con diabetes el 50% de las calorías provengan de las proteínas, el 40% de las grasas y aproximadamente un 10%, o menos, a partir de los carbohidratos.

¿Qué es mejor para un gato diabético: cocinarle su propia comida o comprarle comida enlatada?

A veces puede resultar difícil proporcionarles una dieta completa y equilibrada con la comida hecha en casa. Debes asegurarte de que tu gato obtenga todos los aminoácidos necesarios, considerando que sus requerimientos son diferentes a los de los perros, las personas y otros omnívoros.

La mayoría de expertos coincide en que la mejor alternativa en estos casos es optar por un tipo de comida enlatada cuyo perfil de nutrientes sea alto en proteínas y muy bajo en carbohidratos.

Gatos con mayor riesgo de tener diabetes

¿Debería darle comida seca, solo comida húmeda, o una combinación de ambas?

Este es un tema controversial. Se dice que la comida húmeda enlatada es la que más se parece a la dieta que comerían los gatos en la naturaleza. Estos animales son esencialmente carnívoros y han evolucionado para mantener una alimentación rica en carnes como fuente de proteínas.

Por su parte, la comida seca también es una alternativa válida para alimentar a los gatos, pero no significa que sea una mejor opción. Estos productos suelen tener un mayor aporte de carbohidratos, lo cual no es aconsejable para gatos con diabetes. Lo cierto es que muchos dueños la prefieren por una cuestión de conveniencia.

Aun así, no hay suficiente evidencia para decir que una sea mejor que la otra cuando se trata de alimentar gatos diabéticos. Se sabe que millones de gatos saludables alrededor del mundo son alimentados con comida seca.

Siempre se recomienda trabajar de la mano del veterinario para identificar cuál es el mejor tipo de comida según las características, los requerimientos y el estado de salud de tu gato.

¿Qué causa la diabetes felina? ¿Qué gatos tienen más riesgo?

Ante el creciente número de gatos que desarrollan la diabetes felina es normal que muchos se pregunten: ¿qué puede hacer que mi gato se vuelva diabético?

  • Alimentación y peso corporal. Aunque todavía se necesitan más estudios, se sabe que los gatos obesos tienen una mayor predisposición a desarrollar la enfermedad. Esta afección es más común en gatos castrados con sobrepeso (mayores de 8 años) y en aquellos que mantienen una dieta alta en carbohidratos.
  • Condiciones pre-existentes y medicamentos. Así mismo, se advierte sobre otros factores de riesgo, por ejemplo la pancreatitis crónica y ciertos trastornos hormonales como el hipertiroidismo y la enfermedad de Cushing. El uso prolongado de algunos medicamentos, como los corticosteroides y el acetato de megestrol, también ha sido vinculado con un mayor riesgo de diabetes felina.
  • Raza y sexo. Se ha observado que los gatos birmanos tienen cierta predisposición genética a desarrollar diabetes, y que el sexo del animal parece jugar un papel, ya que los gatos machos se ven mucho más afectados que las gatas hembras.

¿Cuáles son los niveles normales de glucosa en gatos?

Según diferentes fuentes, los niveles de glucosa en gatos deben mantenerse idealmente entre 75 y 120 mg/dL, pero estos valores pueden variar dependiendo del momento del día, o de si el gato está asustado o estresado 4.

En gatos con diabetes, mantener la glucosa en el rango 120-300 mg / dL durante la mayor parte del día ayuda a minimizar los síntomas de la enfermedad y sus complicaciones 5.

¿Existen diferentes tipos de diabetes mellitus en los gatos?

La diabetes felina se clasifica en 2 tipos generales:

  • Diabetes felina tipo 1. Resulta de la destrucción parcial o total de las células beta pancreáticas. Se considera un tipo de diabetes poco frecuente en los gatos.
  • Diabetes felina tipo 2. Se produce cuando la cantidad de insulina producida es insuficiente, hay una respuesta tardía a su secreción, o las células del cuerpo del gato son resistentes a la insulina. Este es el tipo más común.

También se habla de un tercer tipo de diabetes, específicamente cuando la resistencia a la insulina es provocada por otras hormonas, ya sea en caso de embarazo o por la presencia de algún tumor.

¿Cuánto puede vivir un gato diabético?

Si bien no existe una cura para la diabetes felina, esta condición puede ser manejada con éxito en la mayoría de los casos. Cuando la diabetes es bien controlada, los gatos pueden vivir durante muchos años, llegando a adentrarse en su segunda década.

Algunos gatos diabéticos pueden entrar en lo que se conoce como “fase de remisión”, en la cual dejan de necesitar el tratamiento con insulina. Incluso en estos casos es importante que los dueños sigan controlando la alimentación y vigilando las posibles recurrencias de sus síntomas.

¿Qué pasa si un gato recibe demasiada insulina?

Cuando un gato con diabetes recibe una dosis de insulina demasiado alta puede experimentar niveles de azúcar en sangre peligrosamente bajos (hipoglucemias). Por esta razón es importante tener mucho cuidado y asegurarse de que la mascota está recibiendo el tratamiento adecuado.

Los síntomas de hipoglicemia en gatos incluyen debilidad, letargo, temblores, inestabilidad e incluso convulsiones. Si un gato diabético muestra cualquiera de estos signos, es importante medir su glucosa en sangre o buscar atención veterinaria inmediata.

Pensamiento final

La diabetes en gatos puede ser una condición seria y demandante, pero su prevención y manejo suelen ser más fáciles cuando se aplican las estrategias adecuadas.

Seguir el tratamiento médico oportuno, mantener una dieta baja en carbohidratos, combatir el sobrepeso, propiciar la actividad física todos los días y reducir los desencadenantes del estrés no solo ayuda a controlar la diabetes en humanos, también es fundamental para tratar a los gatos.

Trabaja de la mano de un veterinario experimentado para aprender a regular los niveles de glucosa y prevenir las hiperglucemias. Como dueño, tu constancia y dedicación no solo ayudarán a evitar que la mascota sufra complicaciones de salud, sino también a propiciar lo que se conoce como “remisión diabética”.

Referencias:

  1. https://www.vet.cornell.edu/departments-centers-and-institutes/cornell-feline-health-center/health-information/feline-health-topics/feline-diabetes
  2. https://vcahospitals.com/know-your-pet/diabetes-mellitus-in-cats-overview
  3. https://www.petmd.com/cat/nutrition/best-food-cats-diabetes
  4. https://www.petmd.com/cat/conditions/endocrine/c_ct_high_blood_sugar
  5. https://www.merck-animal-health-usa.com/vetsulin/cats/about-glucose-curves

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